💬
Relatos y Leyendas

Cerro el Fraile

Leyenda

Este Cerro (símbolo del escudo de Tinogasta), está ubicado al noreste del Bolsón de Tinogasta, pertenece a las Sierras de Zapata (prolongación del Cerro “Gigante Dormido”). Con 4.051 m.s.n.m., sobresale del resto, por ello es la figura central del Escudo de Tinogasta.

Cuenta la tradición que un Fraile que acompañaba a los conquistadores, fue amado profundamente por los Diaguitas. El religioso hacia vida santa, pues era admirador de San Francisco de Asís y de San Buenaventura. En la Guerra Calchaquí, cuando vio la sangrienta e injustas que fueron esas batallas, donde los Diaguitas defendían su libertad, quedó con un gran cargo de conciencia, a pesar de no haber participado de los hechos de guerra, por no tratar de calmar a los capitanes enfurecidos de venganza, casi endiablados, contra los Diaguitas. Al ver tantas injusticias y condenas crueles, Al presenciar el descuartizamiento de Don Juan Chelemín, Curaca del Shincal (Londres, Belén), este desconsolado pidió a una vieja india Diaguita que le ayudara a desaparecer del campamento español, es así que la anciana india al ver su arrepentimiento y al verlo pidiendo a Dios perdón a tantas desgracias, lo condujo por un camino secreto Diaguita, hasta el pie del Cerro Sagrado que hoy lleva el nombre de “El Fraile”. La Diaguita una vez que lo condujo al pie de la inmensa mole pétrea le dijo: “...Esta montaña es la reina de los valles Diaguitas, es sagrada para el país Diaguita, de su cumbre dominamos toda la nación de Abaucán, en sus entrañas guarda riquezas increíbles, ve.. y conversa con tu Dios...” El Fraile como penitencia, comenzó a escalar, tan penosa fue la subida, que Dios perdonó al fraile y a los conquistadores, pero dejó un castigo y un signo a la vista de los españoles, ya que no lo dejó llegar a la cima. Cuando Dios le habló al fraile comentándole que pertenecía al reino del amor, el fraile pidió por los Capitanes vengativos y quería de alguna manera ser el signo del perdón. Dios les contestó afirmativamente. Se cuenta que una gran voz resonó por todo el valle del Abaucán y el Shincal. Fue cuando Dios le dijo: “...Te convertiré en piedra tal como la India del Portezuelo, estarás eternamente en este punto, a los pies del Gigante Dormido y al comienzo de la Cordillera que se llamará San Buenaventura, ¡serás vigía de todo el tesoro mineral, nunca divisarás a San Francisco, pues es más grande y santo que tú...!” En el tiempo que emprendan nuevamente los dos Gigantes sus oscuros designios contra esta antigua raza... Tú estarás defendiéndolas, pues como jinetes del Apocalipsis aparecerán, pues buscarán oro, poder, lujuria de carne y pecado, y por sed de poder y fortuna cometerán grandes injusticias y el hambre y pobreza tal como ahora, reinarán en estos valles... Y Dios le dijo: ”¡...En este tiempo... te daré una segunda oportunidad, junto con estos pueblos les darás batalla, pues ellos ya te tendrán en su Escudo, y en verdad te digo, serás como tal hasta hacerlos felices, laboriosos y los tesoros que a tus pies guardáis, distribuirás en forma equitativa, y lucharás junto a ellos hasta vencer a el último Gigante, y reinará por fin la Paz en estas tierras...!” El fraile, tal como la figura que presenta el Cerro del mismo nombre, cuya piedra gigantesca muestra la talla de un fraile de rodillas rezando a Dios, Él ayudará con sus oraciones a romper el encantamiento, y el gigante no podrá con el Fraile, ya que este se muestra más alto, como también obligado por el destino profético a liberar a los pobres. De esta manera se cumplirá la última profecía. La Pachamama antigua diosa Diaguita se alejará para siempre y dejará como custodia permanente a la religión del fraile y por fin al igual que en los viejos tiempos, nuevamente los Tinogasteños se liberarán el gran tirano, pues se dice que en estos valles están los grandes signos del bien y del mal, y la raza andina está signada por Dios a ser protagonista antes del final de los tiempos usando sus Cerros Sagrados

Cerro el Fraile | Relatos y Leyendas de Tinogasta | Visit Tinogasta