Historia de Tinogasta
Una sintesis historica basada en la investigacion de Adolfo Antonio Diaz: pueblos diaguitas, ruta cordillerana, evangelizacion, demarcacion del pueblo y nacimiento de la Tinogasta moderna.
Tinogasta tiene una historia profundamente ligada al valle del Abaucan, a los pueblos diaguitas y a los caminos que unieron los valles catamarquenos con la cordillera. Su nombre es asociado por Adolfo Antonio Diaz a voces originarias vinculadas con la idea de reunion o junta de pueblos. Antes de la conquista, el territorio estuvo habitado por comunidades organizadas en ayllus, con autoridades propias, saberes agricolas, tejidos, ceramica, musica ritual y una intensa relacion con el agua, la tierra y los caminos.
El rio Abaucan fue un eje vital para el asentamiento y la produccion. A su alrededor se desarrollaron acequias, zonas de cultivo y poblados que luego serian atravesados por rutas usadas por diaguitas, incas y espanoles. El Paso de San Francisco aparece en esta historia como un corredor estrategico: primero camino ancestral hacia los valles altos y Copiapo, y mas tarde ruta de conquista, comunicacion y evangelizacion del Noroeste.
Con la llegada espanola, Tinogasta quedo integrada a un proceso de colonizacion y cristianizacion que transformo la vida local. Desde el siglo XVII aparecen menciones documentales al pueblo y a su jurisdiccion religiosa. Anillaco, Batungasta/Watungasta y otros parajes tuvieron un papel importante en la doctrina cristiana temprana, en la organizacion de encomiendas y en la consolidacion de poblaciones del oeste catamarqueno.
El 14 de agosto de 1713 marca un hito central: el Teniente Gobernador Esteban de Nieva y Castilla ordeno la demarcacion del pueblo de Tinogasta sobre el Rio Grande que baja del Abaucan. Esta medida reconocia tierras para el pueblo y tomaba como referencia la iglesia, iniciando un ordenamiento que luego serviria de base al crecimiento urbano.
En 1780 la iglesia de Tinogasta fue declarada parroquia, con Don Juan Nicolas Valdez como primer cura parroco. La vida religiosa, la agricultura, la alfalfa, el intercambio de ganado y el comercio con Chile y Bolivia sostuvieron durante mucho tiempo la economia local. El patrimonio de adobe, las capillas y los antiguos oratorios conservan memoria de ese periodo.
El otro gran momento fundacional se produjo en 1848. Durante la visita del Presbitero Alejandrino Zenteno, vecinos de Tinogasta donaron tierras para financiar la construccion de la Iglesia Parroquial San Juan Bautista. A partir de esa decision se impulso el trazado urbano moderno, organizado alrededor de la plaza y de la iglesia. Desde entonces, la ciudad comenzo a consolidarse como centro civico, religioso y comercial del oeste catamarqueno.
Memoria de Tinogasta
Recorrido histórico
8 momentos que trazan el camino desde las comunidades originarias hasta la consolidación de la ciudad.
Territorio diaguita
El valle del Abaucan estuvo habitado por comunidades diaguitas organizadas en ayllus, con agricultura, acequias, tejidos, ceramica y musica ritual.
Paso de San Francisco
Diego de Almagro cruzo la cordillera por esta ruta, abriendo un corredor usado luego para la conquista de Chile y del NOA.
Primeras menciones documentales
Tinogasta aparece vinculada al Curato de Londres y al proceso de evangelizacion del oeste catamarqueno.
Pueblo de Tinogasta
Documentos coloniales mencionan el Pueblo de Tinogasta dentro de mercedes y jurisdicciones de la epoca.
Demarcacion del pueblo
Esteban de Nieva y Castilla ordeno marcar el pueblo sobre el Rio Grande del Abaucan, tomando la iglesia como referencia.
Parroquia de Tinogasta
La iglesia fue declarada parroquia; su primer cura parroco fue Don Juan Nicolas Valdez.
Nacimiento urbano moderno
Vecinos donaron tierras para financiar la Iglesia San Juan Bautista y ordenar el nuevo trazado urbano de la ciudad.
Crecimiento de la poblacion
El comercio, la circulacion de ganado y la conexion con Chile impulsaron el desarrollo de la nueva Tinogasta.
Tinogasta
Voz originaria
Adolfo Antonio Diaz la vincula con la idea de junta o reunion de pueblos.
Abaucan
Rio de vida
Eje hidrico, agricola y simbolico del bolson tinogasteno.
Ruta del Adobe
Patrimonio vivo
Capillas, oratorios y construcciones de adobe conservan la memoria colonial y religiosa.
Raices originarias
La obra destaca la presencia diaguita como base de la identidad local. Los ayllus, los curakas, los amautas, la ceramica, los tejidos y la musica muestran una sociedad compleja, con fuerte vinculo con la naturaleza y con el valle del Abaucan.
Camino cordillerano
El Paso de San Francisco fue mucho mas que un paso de altura: funciono como via ancestral, ruta de conquista, comunicacion con Chile y corredor de intercambio. Esta condicion geografica explica parte del valor historico de Tinogasta.
Evangelizacion y pueblos antiguos
Durante los siglos XVII y XVIII, Tinogasta, Anillaco y Batungasta/Watungasta aparecen ligados a doctrinas, curatos, encomiendas y capillas. La Ruta del Adobe conserva parte de esa memoria religiosa y arquitectonica.
La ciudad moderna
La donacion de tierras de 1848 permitio financiar la nueva iglesia parroquial y ordenar el trazado urbano. Plaza, iglesia y damero marcaron el comienzo de la Tinogasta moderna.